Somos Agua

Un secreto

lunes, noviembre 27, 2006

Tú, que hieres

Arrebatadamente te persigo.
Arrebatadamente, desgarrando
mi soledad mortal, te voy llamando
a golpes de silencio. Ven, te digo
como un muerto furioso. Ven. Conmigo
has de morir. Contigo estoy creando
mi eternidad. (De qué. De quién). De cuando
arrebatadamente esté contigo.
Y sigo, muerto, en pie. Pero te llamo
a golpes de agonía. Ven. No quieres.
Y sigo, muerto, en pie. Pero te amo
a besos de ansiedad y de agonía.
No quieres. Tú, que vives. Tú, que hieres
arrebatadamente el ansia mía.

Blas de Otero, Ángel fieramente humano

miércoles, noviembre 08, 2006

De una niña

Leemos muchas cosas a lo largo de nuestra vida:
-Ajados libros que se acaban olvidando en un estante, una vez leídos, o con suerte, releídos.
- Periódicos que nunca nos da tiempo a hojear lo que quisiéramos y acaban sirviendo de fondo para la jaula del pájaro.
- Revistas de tantos temas como inquietudes con las que nos levantamos cada mañana y que al llegar la noche han desaparecido.

Pero... esta es especial: es de una niña que sigue unos pasos, ¿la alcanzará?. Menuda sorpresa. Os lo presto, hasta sin corregir, por miedo a estropear con estas manos algo tan vírgen, que empieza a ser y promete.
Bss


-¿Quién eres?
-Una mota de polvo en un armario viejo...
-¿Qué te ocurre?
-Tengo miedo...
-¿Miedo a qué?
-A sufrir...
-¿Por una chica...?
-No, por amar demasiado...
-¿Estás enamorado?
-La abandoné por otra...
-¿Y te arrepientes?
-Lo haré eternamente...
-Amar es sufrir...
-Pero cuando amas vale la pena sufrir...
-¿Tú no la amabas?
-Como a nada en el mundo.
-¿Entonces?
-No la eché de menos... la otra me dio lo que necesitaba...
-...
-Me dio amigos, familia, bienestar, felicidad... otra vida...
-¿Y la anterior?
-Sufrimiento, soledad...
-Te vino mejor el cambio.
-Pero la perdí.
-¿La perdiste... normal?¿Cuál era su nombre?
-Vida...
-¿Vida?
-Sí, perdí mi vida. Me dejé llevar por los que me prometían felicidad a cambio de mi vida... de mis creencias, de mi ser, de mí mismo. Pero ya todo da igual, mi vida llegó a su fin.


Hoy revivo del mundo, para encontrarme más allá de la puerta,
hoy vuelvo a ser el que era, libre como el viento, viviendo mi vida, sin una farsa careta que me oculta ante los demás, siendo tal y como soy, siendo, un cuervo.

viernes, noviembre 03, 2006

Gota a nota

Llueve, con una sutilidad hermosa.
Como el leve punteo de la guitarra de la habitación del fondo.
Gota a gota, nota a nota.
El otoño nos trae la melancolía; nos recuerda el verano que fue y el invierno que ya viene.
Y cómo nos gustaría vestirnos de ocre por los paseos en la ribera de según qué río, por un paseo fluvial con alguna que otra gota de esas otoñales. ¿No?. Y deslizarnos sobre la capa de hojas que alimentarán a los árboles el resto del año, crujiendo a cada paso.
Es la época de los libros en rincones acogedores y misteriosos. Es la época de tejer secretos y contar historias. De mañanas interminables jugando con las sábanas; y noches melódicas con algún fuego de fondo. O magia.
Yo te la enseñaré en breve, y no te arrepentirás de haber confiado en mí.
Te veo pronto.
Bss